Una referente kirchnerista comentaba escandalizada como era posible que el gobierno de Milei quisiera vender sin límites la tierra patria a los extranjeros con todo el riesgo que eso significa. Evidentemente conoce muy poco de historia porque los liberales siempre actuaron igual.
Desde Rivadavia que tomó el célebre y usurario empréstito con la Baring Brothers del cual llegó menos de la mitad del dinero (por pago de comisiones, sobornos y entregado en letras desvalorizadas) y que fue cancelado 80 años más tarde después de pagarse varias veces su valor, pasando por Manuel Quintana que quiso bombardear Rosario por un conflicto financiero entre la provincia de Santa Fe y el Banco de Londres y que fue premiado luego por la embajada británica con la presidencia de la nación, hasta Mauricio Macri - el Rivadavia del S. XXI - que sin pudor alguno confesó que los 45.000 millones de dólares que recibió del FMI los entregó a los bancos para que no se fueran ante un eventual retorno del kirchnerismo.
En un país serio Macri debería estar tras las rejas.
Por eso que los sorprenda que el senador Benito Benegas Lynch tenga un conflicto de intereses entre su condición de operador inmobiliario internacional en Glocal Terra y su postura a favor de vender tierras a extranjeros, sólo les puede pasar a los que desconocen nuestra historia.
Pero lo que el kirchnerismo se olvida es que ellos sistemáticamente entregaron tierras en la región patagónica - la más codiciada por los extranjeros - a los autodenominados "pueblos originarios", condición harto discutible en relación a los mapuches, que fueron los más beneficiados con miles de hectáreas incluso quitándole tierras al Ejército Argentino.
Los mapuches no se reivindican como argentinos sino que plantean abiertamente una nación mapuche independiente a ambos lados de la Cordillera de Los Andes. Los incendios que hoy se atribuyen a los sospechosos turistas judíos antes se atribuían a esos movimientos indigenistas.
Lo concreto es que el kirchnerismo no podía desconocer que la Internacional Mapuche tiene su sede en Bristol y que desde allí recibía las libras esterlinas para financiar sus operaciones de cercenamiento de nuestro territorio.
Por lo que nos encontramos con traidores a diestra y siniestra. Quienes ingenuamente creyeron en un mileísmo capaz de revertir la postura antivida del progresismo k hoy observan como a pesar de tener el músculo legislativo suficiente, el presidente no movió un dedo para derogar la ley del aborto, el matrimonio igualitario o la ideología de género en la educación, la justicia, etc ., cosas que apenas regrese un ideólogo como por ejemplo Kicilof retomarán su nefasta virulencia.
Urge algo verdaderamente nuevo. Algo que capitalice la derrota del gobierno al tener que retirar el capítulo de venta de tierras a extranjeros en la ley de propiedad privada. Algo que verdaderamente represente a los argentinos, como lo hizo la Scaloneta o lo hace Messi en esa carta de despedida a su padre.
La Providencia trabaja misteriosamente. Ayudémosla con nuestras obras y nuestras súplicas.